
Descubre por qué los niños de San Ildefonso cantan los premios de la Lotería de Navidad, su historia, origen y curiosidades más destacadas.
Pocas tradiciones son tan reconocibles en España como la voz de los niños de San Ildefonso cantando los números y premios del Sorteo de Navidad. Cada 22 de diciembre, millones de personas escuchan atentos esa cantinela que anuncia el inicio oficial de la Navidad para muchos hogares.
Pero, ¿de dónde viene esta tradición?, ¿quiénes son realmente estos niños?, ¿y por qué se mantiene desde hace siglos? A continuación te lo contamos.
La participación de los alumnos del Colegio de San Ildefonso en los sorteos tiene más de dos siglos de historia. Sus raíces se remontan al siglo XVIII, cuando este centro era una institución dedicada a acoger y educar a niños huérfanos o en situación vulnerable.
Las primeras loterías oficiales en España comenzaron en 1763, durante el reinado de Carlos III. En aquella época se buscaba un método transparente para extraer y anunciar los números ganadores, y se decidió que la lectura de los premios la realizaran los propios niños del colegio, considerados ejemplo de inocencia y neutralidad.
Con el paso del tiempo, el papel de estos alumnos se consolidó y se convirtió en una seña de identidad del sorteo.
El Colegio de San Ildefonso es actualmente un centro educativo público madrileño. Ya no es un internado ni un centro asistencial como en sus inicios, pero mantiene su vínculo histórico con el sorteo.
Los alumnos que cantan los premios son seleccionados cada año y se preparan durante semanas para el evento. Ensayan la entonación, la pronunciación, el ritmo y la coordinación necesaria para extraer las bolas y cantar los números en directo ante millones de espectadores.
Participar en el sorteo es un honor para muchos de ellos, y supone una experiencia única que recordarán toda la vida.
El característico canto que escuchamos durante el sorteo es una técnica aprendida y ensayada. No se trata simplemente de leer los números, sino de entonarlos siguiendo una melodía rítmica muy específica.
El motivo de este canto no es artístico, sino práctico:
Todo se desarrolla siguiendo un protocolo estricto: dos niños extraen los números y los premios, y dos los cantan. Después, un funcionario certifica cada combinación.
A lo largo de su historia, los niños de San Ildefonso han protagonizado momentos muy recordados:
El primer sorteo cantado por los niños se celebró en 1771. Desde entonces, nunca han faltado a la cita del Sorteo de Navidad, incluso en tiempos de guerra o crisis.
Durante siglos solo participaron niños, pero en 1984 cantó por primera vez una niña. Desde entonces, la presencia femenina se ha normalizado y hoy la selección es totalmente mixta.
El Colegio de San Ildefonso ya no es una institución benéfica, pero mantiene un profundo valor histórico. Su continuidad en el sorteo simboliza el respeto por la tradición y la transparencia en los procesos oficiales.
Aunque hoy en día existen métodos tecnológicos avanzados, la presencia de los niños de San Ildefonso sigue siendo un elemento central para garantizar la confianza del público. Su canto simboliza imparcialidad, tradición y continuidad.
Cada 22 de diciembre, su voz marca el inicio emocional de la Navidad en España, más allá del propio sorteo. Su intervención forma parte de la memoria colectiva del país.
Juego responsable. Este artículo tiene un propósito informativo y cultural acerca de la tradición del canto de los premios por los niños de San Ildefonso.
Recordamos que la participación en loterías está reservada a personas mayores de 18 años y que debe realizarse de forma moderada y responsable.